sábado, 23 de noviembre de 2013

CAXADE: MÚSICA "RURAL" GLOBALIZADA

CAXADE: A DANÇA DAS MOSCAS



Suenan a “pueblo” con la aguerrida sonoridad del bombardino marcando las pulsaciones rítmicas en compañía de los brillantes toques y retoques de trompeta y el airoso abanico sonoro del acordeón bailando sobre los repeniques de la caja. 

Caxade suena a música de pueblo, "rural", la del "palco en las fiestas", pero  de ese pueblo global, en la que se mezcla un batiburrillo de lineas melódicas y sostén rítmico que llama la atención por la disparidad de su procedencia, y una voz que se expresa con estilo  ”púlpito --sermón”, prolongando las palabras de esencia reivindicativa de manera somnolienta, proclive a la modorra que avivan la fijación auditiva.

 “La danza das moscas”(Discos da Máquina) es  el debut de Caxade. Un  disco “aparatoso”, que llama poderosamente la atención desde el “introito” a cargo del “chifre” del “afiador”, en este caso “acordeonista” que no “paragüero”,  llamando la atención de lo que uno empieza a escuchar con sorpresa hasta el “Foliom da Rebeliom” que da el “chis pún” final ¿Un disco raro?...yo no diría tanto. Interesante más bien. Es diferente y esa diferencia, marca el punto de interés por escuchar algo poco habitual por estos lares…

Un trabajo creativo que se escapa de los corsés estilísticos habituales y va de un lado hacia otro…desde los Balcanes hasta México con parada y fonda en el mesón de la música de raíz gallega ---pasodoble incluido --y vuelta a empezar en un tio vivo musical  de feria con pulcritud instrumental. A mi lo que me gusta y me pone a punto de audición, es el bombardino capaz de espantar moscas con sus ventosidades musicales. Lo toca y carga con él  Manu Espinho.Alonso Caxade es el productor, compositor y arreglista de las once canciones del disco y  “por enriba” canta,toca el acordeón y el “chifre de capador”. Manu Paino saca brillo melódico a la trompeta y Xosé Tunhas repica el ritmo en la batería  en la caja de la  batería para atraer  a las moscas, incluso las “cajoneras”, para ponerlas a bailar.