lunes, 23 de septiembre de 2013

NINO BRAVO, LA VOZ DE ORO, QUE SIGUE BRILLANDO


UNA VOZ IMPOSTADA Y EDUCADA EN LAS TÉCNICAS DEL CANTO QUE SE ABRIÓ CAMINO EN EL POP ESPAÑOL






. Conocí personalmente a Luis Manuel Ferri, cuando, a pesar de su éxito con "Te quiero, te quiero", pocos creían en su continuidad en un ambiente musical invadido por la música pop . La última vez que conversé con él fue en  en A Coruña  en diciembre de 1971, en compañía de José Angel Vecino jefe de la zona norte del departamento promocional de Polydor que lo acompañó desde Asturias. Apenas había dormido y se le notaba cansado..." ¡ Vaya tío vivo...aún estoy destemplado de tanta curva... menuda carretera! "... "Eso se arregla con un buen marisco", le animé, y se animó. Durante las pocas horas que estuvo en la ciudad, aprovechamos para charlar del pasado, de su por entonces brillante presente, y del  futuro que él nunca llegó a tener.

"YO TAMBIEN TE QUIERO"…

Nino Bravo había empezado el año mandando en las listas de éxito españolas con la canción "Te quiero, Te quiero", y gozaba de una popularidad que lo hacía reconocible. Camino del restaurante, un grupo de chicas lo asalta para pedirle un autógrafo y  una de ellas le confiesa, colorada por el atrevimiento: ¡Yo también te quiero!. Nino Bravo empezaba a saborear un triunfo en el que muy pocos creían en un panorama invadido por la música pop que había robado el sitio a los dulces baladistas de la postguerra y era reacio a admitir voces bien impostadas y educadas en las técnicas del canto, como era su caso
Los cantantes del primer pop español, tenían más o menos voz y peor o mejor gusto, pero, como recuerda José Ramón Pardo, ninguno era cantante de escuela. Y en esto llegó Manuel Ferri, un cantante valenciano, formado en los grupos y bandas que pululaban por su tierra, que un día se convirtió en cantante solitario con el nombre de Nino Bravo.

UNA VOZ DIFERENTE
Nino Bravo conocía la corriente de opinión crítica respecto a su imagen de "antiguo" y  a que su forma de cantar,  no encajaba muy bien en los ambientes del pop rock español de entonces. Con esa pregunta, sin inmutarse y sonriendo, iniciamos la comida y la entrevista: "Llevo escuchando este pronóstico desde que saque mi primer disco en 1969 y de verdad que lamento mucho no dar la razón a los que así opinan (risas). Muchos críticos musicales dijeron que no tenía nada que hacer, que jamás tendría éxito, pero no contaron con el público que estaba a mi favor y eso es lo que en realidad cuenta". Se le notaba contento, aunque cansado, y no solo por el reciente viaje desde Asturias sino, por otro realizado por América, de donde acababa de llegar hacia pocos días. Iba a ser padre y esa realidad, compensaba todo el ajetreo vivido en los últimos tiempos. Hablamos de su próxima paternidad, y de su estancia en la cárcel en Colombia...

NO SOY UN BLUFF


"No sé de donde pudo salir esa noticia, que no es cierta. Ni me prohibieron salir de Colombia, ni estuve en la cárcel, tal y como se publico en España. Lo que paso en realidad es que tenía que cumplir en Colombia un contrato de siete actuaciones y una de ellas era sin cobrar porque, el gobierno colombiano , obliga a esto a todos los artistas extranjeros que visitan el país. Sin embargo la orquesta colombiana que me acompañaba no estaba dispuesta a actuar gratis. Los representantes del Sindicato del Espectáculo me dijeron que no me preocupara y que con solo hacer acto de presencia era suficiente. Y no acepté porqué, si yo iba allí era para actuar y no solo a saludar y largarme...¡me hubieran apedreado!. Se levanto un gran revuelo, pero nada más...".  Aclarada la noticia " sensacionalista" y con la sinceridad por delante, prosigo mi entrevista preguntando si estaba pasando un pequeño bache, toda vez que "Noelía" no se había vendido como otros discos suyos: " A lo mejor soy tonto y no me doy cuenta de que estoy en un bache ¿ Qué quieres que diga? . ¡Aún no he hecho más que empezar y ya me metéis en un bache!. Aún me quedan muchos escalones por subir y  me consta que, si la ascensión es difícil, el mantenerse,  lo es quizás más. Sé muy bien que no se puede estar siempre en el número uno de la popularidad y, además, tampoco me interesa. Prefiero durar más tiempo y que la gente no se canse de mí. ¿ Miedo al fracaso?. Ya sé que el mundo musical  no es de los más seguros que hay, pero, yo no soy un bluff. He trabajado mucho para llegar a dónde estoy. Y aún llegaré mas lejos, porque piso tierra firme".

LA MEJOR VOZ
La conversación se va por los cerros de la "competencia"  y salen a relucir  otras voces del panorama musical español, como antesala a una nueva pregunta "disparada" a bocajarro : ¿ Tienes la mejor voz de España?. Nino no titubea al responder: " De lo que suena por ahí, sí. Lo digo con toda sinceridad...¡ y estoy preparado para demostrarlo!. El día que deje de ser sincero habrá muerto Luis Manuel Ferri . Han querido cambiarme, han hecho lo posible para que me convirtiera en un hipócrita y desconfiado, para que aprendiera a fingir una sonrisa, para que dijera lo que no siento, y por el momento, aún no lo han logrado. ¿ Contento con el éxito?.  ¡ Claro que sí!. El éxito me ha dado la satisfacción de haber logrado lo que tanto perseguí. ¿Lo peor?. La amargura que me produce  ver que algunas personas se acercan a mi por ser Nino Bravo y no Luis Manuel Ferri.

UN BESO Y UNA FLOR
Llega la hora del  café y la entrevista entra en el sprint final. Eliminada por José Angel Vecino la posibilidad de la copa  por tener que atender compromisos adquiridos, le pregunto por sus proyectos artísticos más inmediatos: "Estoy dando los últimos toques a un nuevo álbum " -- un disco que tendría como tema estrella "Un beso y una flor", canción que no llegaría a las listas hasta 1972 y que, tras su muerte, se convertiría en una especie de adiós presentido --.  Después ya veremos, aunque me anda rondando la cabeza  grabar un disco con canciones del folklore valenciano, pero valenciano de verdad, que es muy diferente a cantar en valenciano. La idea no es muy comercial que digamos, pero, me apetece". Vecino, el hombre de la compañía le hace ver que eso es un riesgo: "¡ Claro que es un riesgo!. Y más arriesgado aún es el otro proyecto que tengo in mente: grabar un Lp con canciones clásicas, sin ninguna clase de arreglos modernos, tal y como fueron creadas" -- en alusión al Himno a la alegría de Beethoveen interpretado por Miguel Rios --. Terminada la sobremesa llega la hora de la despedida en la que Nino Bravo muestra sus deseos de volver pronto A Coruña para conocer mejor la ciudad y cantar en ella.

LA ULTIMA VEZ

Un año más tarde coincido con él en Madrid, en los despachos de Polydor, recién llegado de Brasil y comentando, resignado,  como le habían "birlado" el primer premio durante la celebración del Festival Internacional de Río de Janeiro dónde todo el mundo lo daba como ganador. Al final se cruzó en su camino la poderosa maquinaria discográfica norteamericana y el primer puesto fue para David Clayton Thomas, vocalista del grupo Blood, Sweat & Tears que iniciaba su carrera en solitario. Terminada la narración hablo con él sobre la posibilidad de que venga a actuar A Coruña durante las fiestas del verano de 1973. " ¿Cuándo son?, pregunta...", en agosto, respondo. "Se lo recordaré a mi manager para que haga las gestiones ". Y así nos despedimos hasta la próxima mariscada que nunca llegó, como tampoco su actuación en Coruña.

EL ACCIDENTE MORTAL

En el peregrinar por las compañías de discos cada vez que visitaba Madrid era, ya creo haberlo contado, una “obligación” que cumplía con mucho agrado ya que además de saludar a mis amigos, me enteraba de cómo iban las cosas en la industría, poniéndome al día de las novedades discográficas, al tiempo que me traía un buen cargamento de discos promocionales y de los que llegaban de las centrales de Norteamérica y Europa de artistas y grupos que se consideraban “no aptos” para editarse en España por no ser considerados “comerciales”.

Una de esas visitas “obligadas” era a las compañías de Philips y Polydor que estaban, en la Avenida de América donde también se ubicaban los estudios de grabación. En 1973, mientras se construía el nuevo edificio para albergarlas, se habían instalado en unos bungalows de madera a donde me dirigí en la mañana del 16 de abril de 1973..Estando en el despacho de Victor Villegas, jefe de promoción de Philips, se abre la puerta y Parejo, del departamento de promoción de Polydor entra desencajado y nos da la noticia de que Nino Bravo había tenido un accidente de circulación y está muy grave. 
La gravedad se confirmo un tiempo más tarde cuando se confirmó su muerte. La noticia cayó como una bomba y nos dejó inmóviles. Al reaccionar salimos al pasillo donde, abrazados, la gente lloraba, por tan trágica información que había caído como una bomba entre todos,…



Luis Manuel Ferri Llopis venía desde Valencia a Madrid acompañado por su guitarrista y amigo José Juesas Francés y del “Dúo Humo” del que un mes antes se había convertido en representante del dúo. El motivo del viaje no era otro que acudir al estudio de grabación para que éstos «metieran» la voz para el sencillo. Además del patrocinio, Nino también tenía algunos compromisos menores con su propia casa de discos (Polydor-Fonogram), entre las que figuraba una entrevista conmigo ya que Parejo al verme en la compañía me había anunciado su visita y la posibilidad de hacer una entrevista con él, a la que naturalmente había aceptado, al filo del mediodía cuando se le esperaba.

El accidente sucedió hacia las diez y Nino Bravo moría en la ambulancia poco antes de llegar a Madrid. Tenía 28 años cuando se truncó su vida y una carrera que las continuas revisiones a sus canciones se mantiene en el recuerdo.