miércoles, 4 de septiembre de 2013

ENCHUFADOS A LA MÚSICA ELECTRÓNICA


 Waterloop –The future is now¡¡¡


1997. La escena musical coruñesa adolece de inmovilismo. El aburrimiento hace mella en los seguidores de las nuevas tendencias musicales, que no encuentran acomodo en las actividades culturales del Ayuntamiento que, manteniendo el más de lo mismo como argumento básico de su programación, desoye las voces de las subculturas musicales emergentes que en la era digital implican innovación.

Para combatir la falta de variedad, y asumiendo los riesgos innatos a todo lo que huele a vanguardia, se pone en marcha en el verano de 1997 en La Coruña, Waterloop, un proyecto musical ambicioso que sigue la pauta de multitudinarios festivales de músicas de vanguardia como el Festimad (Madrid), Fimes (Sevilla), Sonar (Barcelona), Doctor Music (Lleida) y Benicàssim.

El proyecto de un gran festival de techno & dance nace con la pretensión de llegar a ser el más importante de Galicia y lo presenta la productora Beach & Beat Factory a Alberto Delgado, gerente del IMCE en aquella fecha, que se muestra interesado en apoyar la iniciativa y el evento se incluye dentro de la programación de las Fiestas de María Pita.

Los protagonistas
El proyecto Waterloop –The future is now¡¡¡– es una muestra de diferentes expresiones artísticas que tienen en común un instrumento: la tecnología digital como columna vertebral. Va tomando forma como nuevo concepto de espectáculo. Y realmente lo era, al menos en Coruña

Bajo esas premisas, llega el momento de confeccionar el cartel y se hace en base a Dj´s locales, nacionales e internacionales y live acts. Abrirán el festival, a las nueve de la noche, dos Dj´s locales, Dj Lorenzo y Carlos Parga, muy conocido en las ciudades de la zona norte. Se incorpora al proyecto Sampleking, productor, remixer y megamixer de varios discos punteros en las pistas dance, que viene de actuar en el Europark Megaparty de Oporto y en el Festival Amsterdam Dance.  

La representación internacional corre a cargo de Spencer Kincy, conocido en la escena dance de Chicago como Dj Gemini, uno de los máximos innovadores del house, estilo que nace y se desarrolla en su ciudad. Gracias a su sello discográfico, Guindance Records, Gemini se ha convertido en una estrella global del house. Sin duda, la figura del Waterloop es el carismático Dj irlandés David Holmes, cuyo nombre figura en los créditos del disco de U2 Discotheque. Holmes está vinculado a la escena dance desde los quince años, y ha colaborado con numerosos artistas y colectivos de talla internacional. Llega a La Coruña avalado por el éxito obtenido en el Festival Doctor Music, y lo hace con nuevo disco que editará cuatro días después del festival. El disco en cuestión lleva por título Let´s Get Killed, y tras su edición llegaría a ser número uno en las listas europeas de techno & dance.

Páralex, grupo formado por Carlos y Manuel Romero, un vasco y un gallego, se encargarán del primer live act (actuación musical). Tras ellos actuará Madelman, una de las estrellas más interesantes de la música electrónica española. Llega al Coliseo directamente del Festival de Benicàssim, donde actúa con éxito, y del club Blue Note de Londres, la catedral de la música techno & dance en Gran Bretaña. Su disco Palais está considerado como pieza fundamental de la música electrónica española.

Gogós y drag-queens se incorporarán a esta noche de la era digital bajo la carpa de hormigón del Coliseo, mientras DSK, dos realizadores de vídeo coruñeses, Belén Montero y Juan Lesta, serán los encargados de crear el ambiente audiovisual del festival, que contará con 25.000 vatios de sonido, rayos láser y robotic lights.

Cruce de cables institucional
Incluido en el programa de las Fiestas de María Pita, la sorpresa surge cuando la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento alumbra la genial idea de hacerse la competencia así misma  montando el mismo día a la misma hora, ante la incredulidad de los promotores de Waterloop, un concierto paralelo que bajo el nombre de María Pita+Rock agrupaba a varios grupos locales. Dicho concierto, gratuito, se realiza en la plaza Salvador de Madariaga  mientras que el precio de las entradas del Waterloop oscila entre las 2.000 y 2.500 pesetas.

Con esta descoordinación entre el IMCE y Fiestas, los promotores particulares sufren una fuerte descarga de competencia (desleal)  y quedan emparedados entre las rencillas de palacio (municipal). Las previsiones de asistencia de público se tornan pesimistas y acaban por confirmarse con una asistencia de 1.500 personas a lo largo de las seis horas de festival, cuando se esperaban 3.000.

Una asistencia que no despeja la incógnita de si en la ciudad hay o no suficiente quórum de aficionados de las nuevas músicas.


En 1998, repetición
Para salir de dudas y en un nuevo intento de consolidar en La Coruña las techno fiestas, que se celebran con éxito y multitudinaria asistencia de público por toda España, se programa una nueva edición de Waterloop, pero, en esta ocasión introduciendo algunos cambios y sobre todo asegurando la coordinación entre IMCE y la Comisión de Fiestas para evitar otro corta circuito en el programa, en que figura el jueves 30 de julio en solitario.



Atando cables sueltos, la organización revisa el programa del año anterior (que, por cierto, había levantado sanas envidias en algunos organizadores de festivales nacionales similares, por la calidad de los artistas) para encontrar motivos de su mediana aceptación entre los aficionados coruñeses. Se rebaja
el tiempo de duración del mismo –de seis a cuatro horas– y el precio de las entradas (en anticipada 1.800 y en taquilla 2.000) y se confecciona un programa en apariencia con más tirón popular: Expresso Bongo Tour, con Fangoria (Alaska y Nacho Canut), Los Sencillos, liderados por Miqui Puig, y los DJ´s Mexican Acid Queen, Calígula 2000 y el inglés Jon Carter, figura internacional del big beat, uno de los últimos hallazgos tecnológicos de Gran Bretaña, que ha proporcionado el éxito a grupos de la talla de Chemical Brothers, The Prodigy o Fatboy Slim.

Ésta es la historia, plagada de múltiples histerias, del primer desembarco, frustrado, de la llamada música de la era digital .Despues llegaron otros Festivales, SONAR incluido, que enchufaron aficiones a la música electrónica.