sábado, 14 de septiembre de 2013

CUANDO EL BOSS ME DEJÓ “PASMAO” EN 1981



BARCELONA 21 DE ABRIL DE 1981
PALACIO DE DEPORTES DE MONJUICH






Repasando el amplio listado de conciertos que uno tuvo la suerte de presenciar a lo largo de mis más de 40 años de contactos con la música, hay uno que aún hoy saboreo cuando pincho el vinilo de Bruce Springsteen “The River” rememorando el “golpe de entusiasmo” que me produjo escucharlo en directo durante el primer concierto que dio el boss en España. el 21 de abril de 1981 en el Palacio de los Deportes de Montjuïc. Allí estuve, y lo tengo mitificado,  junto a colegas de la prensa, radio y Tv  española, invitado por la multinacional discográfica  CBS. Habría alrededor de 6000 personas y bastantes huecos en las gradas hacia donde nos dirigimos para contemplar y escuchar el concierto  de quién se anunciaba promocionalmente como el “nuevo Bob Dylan” en sus primeras grabaciones .
En los minutos previos a la salida del boss, por los altavoces sonaba un surtido de soul y rhytm and blues que calentaba el ánimo. Música norteamericana que se alzaba como documento de identidad de lo que posteriormente íbamos a escuchar, en unos momentos musicales en los que el pop británico vivía un espléndido momento y “solapaba” en las listas a la de U.S.A.Springsteen se plantó en el escenario con una estética de largas patillas, amago de tupé y chupa tejana acompañado por la E Street Band y con un buen sonido me aplastó literalmente en el asiento. Tanto es así que durante la primera parte – por su larga duración tenía un descanso –ni me levante para ir al ambigú a por más provisiones cerveceras y eso que ya había acabado el líquido elemento. Si lo hice en el descanso y compartiendo comentarios con la expedición, a que también se había apuntado Ramoncín, todos  coincidíamos en las adjetivaciones superlativas de lo que habíamos escuchado, mientras en el ambiente sonada a toda tralla canciones de Aretha Franklin y otros monstruos del soul.

Volvimos a la grada y ya no me volví a levantar…No sacaba mis ojos del escenario y la música que dejaba pegado al asiento, algo raro en mi porque en los conciertos suelo ser bastante “saltinbanqui”. Literalmente  me quedé  “pasmao” con lo que veía y escuchaba –no había barreras de seguridad y Bruce invitaba a las fans a subirse al escenario (algo inédito por entonces en un concierto multitudinario de rock) -. .  Al finalizar, ya en el autobús camino del hotel, mi amigo Rafa Revert mandamás por entonces de Los 40 Principales—me daba su impresión sobre el concierto y coincidíamos…¡Impresionante!.

LLEGA NEBRASKA Y ME COMPRO LA "MÁQUINA" SONY TC-788-4

Entregado en cuerpo y alma al boss, aparece al año siguiente el que será su sexto álbum de estudio,”Nebraska”, tomando por sorpresa al público y a la misma compañía discográfica ya que Springsteen lo había grabado en su rancho con una grabadora de cuatro pistas. Los demos contenían exclusivamente guitarras acústicas, una guitarra eléctrica en el caso de "Open All Night", harmónica y la voz de Springsteen. Posteriormente, Springsteen grabaría el álbum en un estudio junto a la E Street Band. Aun así, tanto Bruce como los ingenieros de sonido que estaban trabajando con él observaron que la esencia de la música folk se conservaba mejor en los “demos”grabados en su hogar que en las canciones orquestadas con la banda, por lo que acabarían publicando las versiones iniciales de las distintas canciones.


Tanto me impacto el disco y como había sido grabado que al final me compré el “aparato” de cuatro pistas, un Sony TC-788-4, que el boss había utilizado para la grabación de las “demos” y que  conservo como oro en paño, sacándole brillo de vez en cuando, aunque las “cabezas” ya están un poco “tocadas”.